
La Cámara de Especuladores de La Provincia la visita a diario junto a una orquesta de 100 hombres, allí el más atlético baila para ella la misma coreografía.
Es indiferente para mi mientras la dibujo, esta es la segunda vez que nos vemos, la primera me saco por siempre la posibilidad de poner mi mente en blanco, este segundo encuentro nos dejo más expuestos. No nos despedimos, no se me permite hablar con ella. Volví a atravesar por completo la isla Talavera rumbo a mi casa en Zárate, tenia miedo lo confieso, es que desde entonces todas las cosas, excepto Clisa, están hechas de tinta para mis ojos.


























































.jpg)



















